
Aguiar no prevé cambios "gane quien gane" las elecciones
"La segmentación educativa será la principal fuente y la principal expresión de la desigualdad social"
en el Uruguay de los próximos años, vaticinó el sociólogo César Aguiar, de la encuestadora Equipos Mori.
El profesional expuso las principales tendencias de cambios socio-culturales en Uruguay hacia 2020, tema de la conferencia organizada por la Cámara de Industrias del Uruguay (CIU) este martes.
La segmentación educativa a la que refiere Aguiar se mantendrá en todas las ramas de la educación y más dentro del ámbito público que entre el sistema público y el privado. "Si voy a la escuela primaria pública en Pocitos mi suerte va a ser totalmente distinta que si voy a la escuela primaria pública de Maroñas", explicó.
Hacia la próxima década, habrá una mayor demanda educativa como forma de acceder al mercado laboral y obtener mejores remuneraciones.
En ese contexto, la mujer tendrá una mayor participación en el mundo laboral, alcanzando a la tasa masculina, situada hoy 20 puntos arriba de la femenina.
Otros cambios implicarán un incremento de los divorcios, y en consecuencia de los hogares monoparentales. También pronosticó un crecimiento del número de personas que viven solas (actualmente un 20%) y del concubinato: el 40% de las parejas que se forman viven en este régimen, dijo Aguiar.
demografía. En tanto, el Uruguay del 2020 verá decrecer su población, estimó el sociólogo.
Este fenómeno se debe a que la tasa de fecundidad seguirá bajando como consecuencia de que las clases medias "renunciaron a tener hijos hace muchísimo tiempo y cada vez tienen menos hijos". Las clases populares también están reduciendo la natalidad. Por eso, los nacimientos no alcanzan para reemplazar a la sociedad de padres que los criaron.
A eso se suma el hecho de que la corriente inmigratoria no es lo suficientemente fuerte como para contrarrestar esa merma poblacional. Mientras Uruguay tiene "problemas para captar inmigrantes", los uruguayos que emigran consiguen una adaptación "exitosa". Por ello "el saldo migratorio seguirá siendo negativo".
Aguiar apuntó que se profundizará el proceso de "desruralización": el campo incorporando "de forma progresiva bienes y estilos de vida de la ciudad". El centro del país seguirá perdiendo población, que será ganada por las fronteras. Y el eje Colonia-La Paloma llegará a convertirse en "el gran horizonte de desarrollo urbano de los próximos 50 años", indicó.
Aguiar concluyó que dificilmente estos cambios sociales, culturales y demográficos puedan evitarse "gane quien gane" las próximas elecciones.
El País Digital
El profesional expuso las principales tendencias de cambios socio-culturales en Uruguay hacia 2020, tema de la conferencia organizada por la Cámara de Industrias del Uruguay (CIU) este martes.
La segmentación educativa a la que refiere Aguiar se mantendrá en todas las ramas de la educación y más dentro del ámbito público que entre el sistema público y el privado. "Si voy a la escuela primaria pública en Pocitos mi suerte va a ser totalmente distinta que si voy a la escuela primaria pública de Maroñas", explicó.
Hacia la próxima década, habrá una mayor demanda educativa como forma de acceder al mercado laboral y obtener mejores remuneraciones.
En ese contexto, la mujer tendrá una mayor participación en el mundo laboral, alcanzando a la tasa masculina, situada hoy 20 puntos arriba de la femenina.
Otros cambios implicarán un incremento de los divorcios, y en consecuencia de los hogares monoparentales. También pronosticó un crecimiento del número de personas que viven solas (actualmente un 20%) y del concubinato: el 40% de las parejas que se forman viven en este régimen, dijo Aguiar.
demografía. En tanto, el Uruguay del 2020 verá decrecer su población, estimó el sociólogo.
Este fenómeno se debe a que la tasa de fecundidad seguirá bajando como consecuencia de que las clases medias "renunciaron a tener hijos hace muchísimo tiempo y cada vez tienen menos hijos". Las clases populares también están reduciendo la natalidad. Por eso, los nacimientos no alcanzan para reemplazar a la sociedad de padres que los criaron.
A eso se suma el hecho de que la corriente inmigratoria no es lo suficientemente fuerte como para contrarrestar esa merma poblacional. Mientras Uruguay tiene "problemas para captar inmigrantes", los uruguayos que emigran consiguen una adaptación "exitosa". Por ello "el saldo migratorio seguirá siendo negativo".
Aguiar apuntó que se profundizará el proceso de "desruralización": el campo incorporando "de forma progresiva bienes y estilos de vida de la ciudad". El centro del país seguirá perdiendo población, que será ganada por las fronteras. Y el eje Colonia-La Paloma llegará a convertirse en "el gran horizonte de desarrollo urbano de los próximos 50 años", indicó.
Aguiar concluyó que dificilmente estos cambios sociales, culturales y demográficos puedan evitarse "gane quien gane" las próximas elecciones.
El País Digital
0 comments:
Publicar un comentario