18 de diciembre de 2009

La izquierda uruguaya es causa y fuente de la mediocridad en la educación pública y por lo tanto del estancamiento del país

La “elite tradicional” del siglo XX sabia de lujo y gasto superfluo financiado con la plata dulce de la lana y la carne. Nunca tuvo la capacidad de la elite suiza holandesa o Singapur que aprendieron a generar valor agregado educando a su gente. Cuando se agoto el modelo de venderles carne y lana a los ingleses el país entro en una larga decadencia y la ‘elite tradicional” uruguaya marcho al basurero de la historia

El mundo todavía esta lleno de estados rentistas que viven de la plata dulce de los recursos naturales como el petróleo de los árabes y venezolanos.

Son pocos los países chicos que saben ganarse la vida con la capacidad de su gente El modelo competitivo de países como Finlandia Corea Singapur Holanda se basa en tener la mejor educación del mundo en ciencia y matemáticas y hacer las cosas difíciles que otros no saben hacer

La única posibilidad de desarrollo a largo plazo del Uruguay es competir en la calidad de sus recursos humanos, y para lograr este objetivo el obstáculo fundamental es la mediocridad de la educación pública.

La izquierda controla la universidad y los sindicatos de la educación desde hace muchas décadas y su único fruto a sido la mediocridad institucionalizada.
La universidad que subsidia todo el país favorece a la clase media montevideana y no figura entre las mejores mil universidades del mundo. La mayor parte de la producción de la UDELR no sirve para nada , es una fabrica de empleados públicos haraganes e inútiles, y la minoría que si tiene conocimientos valiosos se tiene que ir del país , no tiene lugar en un país de mediocres para mediocres

En los últimos 5 anos Tabaré Vásquez triplico los recursos dedicados a la enseñanza publica pero la calidad siguió empeorando, Todo el mundo sabe (menos Tabaré) que los problemas de gestión de cultura y de mediocridad no se arreglan simplemente subiendo sueldos.

Es innegable la responsabilidad de “elite tradicional” en la decadencia del país en el siglo XX. Pero lo que nos impide progresar en el siglo XXI es la mediocridad de “la nueva elite izquierdista tercermundista uruguaya”.

La izquierda uruguaya es incapaz de mejorar la calidad de la educación pública simplemente porque la propia izquierda es producto de esa cultura tercermundista mediocre y tiene paradigmas mentales inútiles. La izquierda uruguaya no entiende como funciona el mundo, sufre de “atraso mental colectivo”, todavía se masturban con el marxismo la teoría de la dependencia y el antiamericanismo de Galeano, todavía pregonan la lucha de clases y anteponen el corporativismo sindical al mandato electoral, aun hoy cuando tienen las dos cosas. La izquierda uruguaya no entiende el mundo y tiene un profundo complejo de inferioridad que la hace sentir más cómoda como cabeza de ratón que cola de león. Prefieren dar cátedra en Bolivia que ser oyentes en Suecia. La anticultura llego a su máxima expresión con Mujica ese ignorante que se vanagloria de no saber ingles ni haber estudiado nunca nada. Mujica es exactamente lo opuesto de Lee Kuan Yew el sabio que creo Singapur e inspiro a Deng el modernizador de China. Solo los yorugas mediocres puede creer que un ignorante puede subir el nivel intelectual de un pais.

2 comments:

Anónimo dijo...

http://www.elpais.com.uy/091230/pecos-462654/ecos/mensajes-

Franco (fvidiella.com) dijo...

Lo leí en El País y googleando llegué acá.
Creo que tiene mucha razón. La pregunta es ¿qué hacemos para cambiarlo?