
El problema de la pasta base se agravo dramaticamnete en los ultimos anos desde que Evo Morales elimino todo control a la coca y el area de coca en Bolivia se duplico, eso bajo el precio de la pasta base y se masifico en los barrios pobres.
La paste base que se consume en Uruguay proviene de la coca boliviana, Evo Morales nos esta destrozando los jovenes con su droga maldita. Evo Morales es un aliado de los plantadores de coca y el enemigo No 1 del pueblo uruguayo.

El 80% de los consumidores de pasta base en Uruguay, tiene menos de 21 años. La pasta base se ha instalado en Uruguay como la droga de los sectores más pobres y jóvenes de la sociedad. Un estudio asegura que se consume en mayor cantidad enlos barrios de menor poder adquisitivo y que el 80% de los consumidores son menores de 21 años.
El consumo de pasta base en Uruguay comenzó a aumentar en el 2002 y
encontró un terreno fértil en los sectores más pobres de la población, en especial entre los más jóvenes. El 80 % de los consumidores tienen menos
de 21 años.
Un estudio del Instituto de Investigación y Desarrollo, afirma que la pasta
base a desplazado a otras drogas tradicionales y un dato de los que aparece en ese estudio es revelador al respecto: el 70% de los adictos a las drogas reconoce consumir pasta base. Además siete de cada diez consumidores, son hombres.
Efectos de la pasta base
Se trata de una droga que produce un deterioro físico inmediato. Los consumidores bajan rápidamente de peso ya en los primeros tres meses.
Genera un efecto de euforia instantáneo pero muy corto, lo que obliga a aumentar las dosis a consumir. El post consumo origina un fuerte dolor abdominal, urgencia rectal, angustia, sudoración e hipertonia.
En la presentación del libro “No te enganches con la Lata”, Índice 810 habló
con María Luz Osimani, integrante de IDES, quien cuestionó el rol del Estado en el tema.
”Hay mucha gente que viene trabajando, técnicos que vienen trabajando con escasos recursos y escasas posibilidades de derivación e interrelación. No tienes a donde derivarlas, porque no hay camas, no hay lugar de internación, no hay un servicio ambulatorio”, dijo.
Carlos, uno de los jóvenes que trabaja con adictos a la pasta base en la zona Oeste de Montevideo, dijo a Índice 810 que con 25 pesos cualquiera puede obtener medio gramo de pasta base.
”La podés encontrar con mucha facilidad y sale barata, porque de alguna manera, por 25 pesos podés comprar medio gramo (como ellos lo que ellos llaman). Pero, con ese medio gramo estás 30 minutos, entonces después
necesitás más sustancia para consumir, y necesitás mucho mayores ingresos”.
Con respecto al acceso a la droga, dijo que “Ahora surgen un montón de bocas, como ellos le llaman, que son lugares donde ellos pueden conseguir la sustancia; pequeños jóvenes que toman la venta de la pasta base como un micro-emprendimiento, como una forma de conseguir ingresos, o sea que el acceso es mucho más fácil”.
La policía intenta detener el ingreso
Autoridades policiales aseguran que se han desarticulado tres grupos con capacidad para introducir 250 kilos de pasta base al mercado al año.
Esta droga viene de Bolivia e ingresa al país por distintas fronteras y a través de distintas organizaciones instaladas en Paraguay, Bolivia, Buenos Aires y el norte argentino.
La dirección general de represión del tráfico ilícito de Drogas destina la mayoría de su personal a combatir el ingreso de los grandes cargamentos y 30 policías destinados al microtráfico en algunas zonas.
Los centros de distribución están en barrios con escaso poder adquisitivo, ya que aquellos de mayores ingresos se inclinan por la cocaína.
De dónde sale la pasta base Según el proceso y las sustancias empleadas se obtiene: pasta base, pasta de coca, también llamado basuko, basuca o baserolo. Es el producto del primer paso en la obtención de cocaína; para obtener un kilo de pasta se necesitan alrededor de 125 kilos de hoja de coca. Al comienzo se realiza un homogeneizado de hojas de coca sometidas a desecación y maceración con agua. Posteriormente se agregan solventes orgánicos como queroseno o gasoil, desechando las hojas y así se obtiene extracto de coca o “cocaína cruda”, siendo una pasta de color oscuro. La pasta base suele mezclarse con multiplicidad de sustancias, tratando de asemejar los procesos químicos efectuados en laboratorios clandestinos. Es extremadamente tóxica debido a las impurezas y contaminantes que contiene (ácidos, sustancias corrosivas, solventes) a los que se suman los productos secundarios de la combustión (alquitrán y monóxido de carbono entre otros). El director general de Represión del tráfico ilícito de Drogas, Julio Guarteche dijo a Índice 810 que ha aumentado notoriamente el número de detenidos por venta de drogas. Dijo que hay más de 1000 detenidos y 199 procesados, de los que 130 son por la venta de pasta base.
Guarteche dijo que la pasta base es más barata, sale unos 50 pesos mientras que la cocaína 180 pesos.
”La dosis, que es menos de medio gramo (0,4 gramos generalmente) vale 50 pesos pero eso es inicialmente. Después el individuo, con las características especiales de la pasta base, necesita mucho en una noche y termina consumiendo más que si hubiera consumido cocaína”, afirmó.
Denuncias relacionadas al consumo de pasta base
El pro secretario de la presidencia, Leonardo Costa, dijo a Índice 810 que el presupuesto anual de la Junta Nacional de Drogas era de 100.000 dólares en prevención y se va a duplicar. Además, adelantó que el gobierno está fortaleciendo la estrategia de servicios y apunta a tener mayor capacidad en la atención y en los tratamientos.
Costa afirmó que se han reforzado las partidas del Iname en lo que tiene que ver con menores con consumos problemáticos de droga, así como la capacidad del Ministerio de Salud Pública tanto en las clínicas del Hospital Maciel, como del Vilardebó.
”Implementamos un sistema de seguimiento para las personas que van a las instituciones y no reciban un tratamiento o una consulta, directamente un sistema de denuncias. En los últimos días ya se han hecho algunas denuncias de cuando no ha habido si quiera una atención. Nos parece que de alguna manera se requiere una salud más humana y para eso también se requiere que haya seguimiento mucho más personalizado para cada una de las consultas”, afirmó.
En pocos días se realizará la primera conferencia nacional en materia de drogas, focalizándose en la política de reducción del daño y también tendrá lugar la capacitación a nivel regional sobre tratamientos a consumidores de pasta base con la participación de técnicos de distintos países.
En los próximos días recibirán informe de la Facultad de Química sobre los contenidos químicos de la pasta base de manera tal de poder focalizar esos tratamientos
Por el teléfono 08002121 se reciben las denuncias anónimas de los vecinos
Astori coincidió con Mujica en catalogar a la pasta base como “un veneno” y se pronunció a favor de extremar políticas represivas y preventivas para erradicar su consumo en el país.
TERMINANTE ENFOQUE DE MILTON ROMANI, SECRETARIO GENERAL DE LA JUNTA NACIONAL DE DROGAS “La pasta base es el veneno de los pobres, está destinado a liquidar a los pobres” La pasta base genera una adicción tan rápida que lleva a delinquir para poder seguir consumiéndola. Con respecto a la misma, Romani dijo que una de las causas del deterioro físico de estos adictos, se debe a que esta sustancia quita el hambre, “ahí tenés otra señal importante, es una droga que quita el hambre”.14.09.2005 | 15.50
La policía asegura que de cada diez jóvenes que detiene nueve son consumidores de pasta base. El Hospital Vilardebó advierte que está desbordado por esta problemática y no da a basto para atender a los adictos. Los especialistas explican que esta droga tiene un poder de adicción mucho más fuerte que la cocaína. Además, señalan que la mayoría de los que la prueban no pueden dejarla y es prácticamente imposible desintoxicar a estos pacientes.
Los países productores de coca son esencialmente Bolivia, Perú y Ecuador. Las rutas de tráfico hacia Uruguay, Argentina y Brasil proceden esencialmente de la producción boliviana. (González, P., 2004) (Montañés, V., 199
MERCADO Pasta Base de Cocaína en Uruguay. Complejidad y prospectivaProyecto de Investigación: “Características del consumo y mercado de PBC en Montevideo y Área metropolitana” Autores: Garibotto G., Calicchio L., Latorre L., Scarlatta L.
Resumen Este estudio busca analizar las características del tráfico de pasta base de cocaína (PBC) en Uruguay y su impacto a nivel de las políticas públicas. Se buscó un abordaje metodológico cualitativo y multimétodo, con la realización de entrevistas en profundidad a traficantes e informantes calificados, análisis de prensa y documentación vinculada al tráfico de PBC y consumo de la misma en nuestro medio.
Se confirma en este estudio que el ingreso masivo de la PBC se da partir del 2002 fundamentalmente destinado al consumo interno, aunque han aparecido entre 2004 y 2006 incautaciones de la droga con otros componentes químicos que podrían sostener la hipótesis de existencia de laboratorios para la producción del clorhidrato y para adulterar (“estirar”, “cortar”) la PBC aumentando la rentabilidad de sucomercialización.
El mercado de PBC a nivel local es muy flexible basado en un sistema de reparto a domicilio (“delivery”), la existencia de múltiples distribuidores al menudeo ( “minibocas” de expendio) en un mismo barrio, el reclutamiento de miembros que no pertenecen a la organización para las actividades de mayor riesgo (traspaso de fronteras) y un fuerte control y segmentación de la información entre los distintos “escalones” de la cadena de tráfico (introducción al país, distribución y expendio a pequeña escala).
La existencia de una mayor concentración geográfica de los puntos de venta de PBC es particular de esta droga, se verifica en los barrios más carenciados, ubicados en la periferia de la ciudad y se afianza en la captación de miembros para la red de tráfico a través de redes locales vecinales y familiares. A ello contribuyen las características del consumo compulsivo de los usuarios de esta sustancia que evidencian para el barrio la existencia de comercio ilícito; la mayor desprotección de estas zonas de las prestaciones del estado en términos de seguridad y vigilancia policial; las carencias económicas y la ausencia de otras ofertas laborales y/o educativas rentables y exitosas para amplios segmentos de la población que habita en estos barrios. En otras zonas de mayor poder adquisitivo, la comercialización de PBC requiere una serie de medidas de seguridad complementarias para disimular la práctica (no se comercializa en le domicilio, sino en la calle, funciona por servicio telefónico y delivery)
Las acciones del gobierno se estructuran en torno a la reducción de la oferta, el lavado de activos y la consolidación de una red de atención en drogas. La generación de redes de tráfico y de un mercado informal cobran relevancia económica y cuestionan la gobernabilidad democrática en especial en términos de derechos ciudadanos y de legitimidad de la autoridad pública.
La difusión del consumo y comercialización de PBC en lo local tiene impactos sustantivos en el sistema judicial y su credibilidad ya que la participación de los menores de edad tanto en el consumo como en el tráfico se constituye, para la opinión pública, en fundamento desde el cual cuestionar los derechos ciudadanos a la privacidad y la protección de los niños y adolescentes infractores. Por su parte las redes de narcotráfico han pervertido para su beneficio tal legislación garantista.
II. Introducción
La irrupción de la pasta base de cocaína en Uruguay en la presente década, puso en evidencia las dificultades para responder a las demandas de tratamiento, de prevención y de represión, de las políticas en materia de drogas y en materia sanitaria.
Datos de la Junta Nacional de Drogas (JND) registran un constante crecimiento de las incautaciones de PBC. En el 2004: 29.543,55 grs.; 2005: 49.271 grs.; y 2006 (parcial a junio) 23.500,69. (Ultimas Noticias, 13/07/2006)
El consumo de pasta base supone un quiebre en la biografía de la mayoría de los usuarios, especialmente en los casos de mayor vulnerabilidad socio- económica, reafirmando su exclusión social, debilitando las rutas de salida del consumo y minando la construcción de un proyecto de vida que permita la integración social. El consumo de pasta base amplifica la vulnerabilidad social de origen tanto del usuario como de su familia. (Scarlatta y otros 2004; Scarlatta y otros 2006). De las conclusiones de este último estudio surge que:
1. “Existe una concordancia importante en la descripción de los efectos comportamentales y subjetivos inmediatos y mediatos del uso habitual de PBC. Es llamativa en esta descripción la presencia de componentes motores y la tendencia a la actuación irreflexiva, en muchos casos violenta. El deterioro físico se ubica relativamente próximo a el inicio del consumo frecuente (2 a 3 meses). Se describen también eventos pseudoalucinatorios. Asimismo los efectos aparecen como progresivos y vinculados a la dosis, y desaparecen tras el abandono del uso de PBC.
En este sentido, la hipótesis de toxicidad física es de rigor, y se requiere contar con estudios específicos que permitan identificar las particularidades de los efectos metabólicos de las sustancias identificadas por los consumidores como pasta base de cocaína.
2. Ha sido posible describir con cierta fineza los mecanismos de instalación del consumo de una nueva sustancia ilegal en nuestro medio. En tal sentido, aparecen como elementos sustantivos para el proceso de difusión y distribución de la droga y su consumo: la rapidez, intensidad y brevedad de la toxicidad inducida por la sustancia; el bajo costo unitario de la dosis; la casi exclusiva disponibilidad de la droga durante un período importante de tiempo (entre 6 meses y un año) en los puntos de distribución y la amplia distribución geográfica de estos; el papel protagónico que asumió la sustancia en los medios de comunicación.
Tales apreciaciones permiten indicar el peso de la oferta de sustancias para delinear el patrón de consumo imperante en un determinado período. En particular para aquellos consumidores que se inician en el consumo de sustancias psicoactivas durante el mismo.
3. Las historias personales de nuestros entrevistados muestran la relevancia de las características personales, los vínculos familiares y el acceso a activos sociales previos al inicio del consumo de PBC como elementos claves para el decurso posterior de la trayectoria de
consumo con esta sustancia, sus efectos negativos de mediano y largo plazo, y las posibilidades de rehabilitación.
4. El período crítico para la experimentación con sustancias psicoactivas ilegales se ubica en la adolescencia, y el consumo de PBC no es la excepción.
5. La experimentación y consumo de PBC opera con las lógicas de “moda” de consumo: reviste valores de riesgo y transgresión, es difundida y vista en el grupo de pares, tiene relevancia mediática, ofrece un lugar de identificación particular.
6. Las técnicas de consumo se transmiten, al igual que con otras sustancias, por imitación entre el grupo de consumidores.
7. La práctica de consumo reviste pocos elementos de cuidado con relación a la toxicidad de la sustancia y sus riesgos asociados, y el estilo de vida conexo a este consumo expone al consumidor a daños sistemáticos en sus redes de sostén.
8. Los riesgos percibidos con relación al consumo de PBC son fundamentalmente de carácter social y legal. El contacto con la policía o el sistema judicial es frecuente entre nuestros entrevistados. Los riesgos sanitarios más destacados son el decaimiento físico general, los problemas respiratorios y dolores musculares.
9. Con relación a las ITS-SIDA, Hep B y C, no hay percepción de riesgos sexuales de transmisión conexos a la práctica del consumo de PBC; si hay registro de riesgo de contraer VIH-Sida por transmisión sanguínea a través de lesiones en los labios y boca por compartir pipas.
10. El deseo sexual se ve inhibido bajo efectos de la sustancia. En los varones se relatan además descenso o ausencia de contactos sexuales en los períodos de consumo intenso de la sustancia y disfunciones sexuales por efectos de la misma.
11 Los consumidores de PBC difícilmente soliciten ayuda al sistema de salud. En primera instancia recurren a sus familiares y amigos. Para estos casos, hay escasos recursos
6 institucionales a los que acudir ante un consumo dependiente de PBC para quienes no puedan afrontar sus costos económicos.
12. Las situaciones en que se ha logrado controlar el uso de PBC supuso su
sustitución por otras sustancias y/o la presencia de apoyo familiar e institucional en el proceso de rehabilitación.”1
Desde tales hallazgos, el presente estudio busca caracterizar el mercado de pasta base montevideano, su proceso de expansión, las redes locales de tráfico y las respuestas que se estructuran desde el estado, la sociedad civil y las comunidades.
Asimismo, este trabajo se propone explorar el proceso de difusión de esta práctica de consumo en el mercado local y su aparente conexión – en términos de impacto - con la situación socioeconómica previa en las comunidades más vulnerables de nuestra ciudad.
Estos aspectos asumen relevancia en tanto la generación de un mercado ilegal de venta de drogas produce un entramado de redes sociales que lo sostienen y efectos sobre la comunidad donde se desarrollan. Las redes de narcotráfico pueden analizarse desde los contextos internacionales, nacionales y locales de las comunidades afectadas.
El desarrollo del tráfico de drogas en un contexto de globalización implica una fuerte interconexión, flexibilidad y diversificación tanto de redes como de métodos de acción, que se adaptan en forma continua a la demanda y a las restricciones de las políticas antidrogas. (Montañés, V., 1999)
Los antecedentes de la región muestran que el narcotráfico en América Latina se asocia al incremento de la vulnerabilidad social, debilidad institucional y al incremento de la violencia generando problemas de gobernabilidad. (Arriaga, I., 2000) Los países productores de coca son esencialmente Bolivia, Perú y Ecuador. Las rutas de tráfico hacia Uruguay, Argentina y Brasil proceden esencialmente de la producción boliviana. (González, P., 2004) (Montañés, V., 1999)
1 Scarlatta, L. ; Latorre L. Garibotto G. Callichio L. (Abril 2006) Informe final de investigación Prácticas y Gestión de
riesgos en el consumo de Pasta Base de Cocaína y conductas sexuales asociadas -con especial énfasis en la prevención de VIH-SIDA en adolescentes y jóvenes de 13 a 21 años residentes en Montevideo y su área metropolitana. IDES- JND- MSP. Montevideo. (Subrayado es nuestro)
Las políticas aplicadas en los gobiernos productores, en particular Bolivia, resultan claves para comprender el dinamismo de los mercados de drogas del Cono sur. Tal ha sido el efecto de la aplicación de los acuerdos de Viena (1988) relativo al control de precursores y el impulso de plantaciones sustitutas a las tradicionales extensiones dedicadas al cultivo tradicional de coca.
La asunción del gobierno boliviano del Presidente Evo Morales, ex dirigente cocalero, su oposición a la reducción de las zonas de plantación de coca y al narcotráfico implican una nueva definición estratégica de las políticas de control de estupefacientes. Esta nueva coyuntura en el mediano plazo tendrá consecuencias en la región incluyendo a Uruguay en cuanto a la presencia de PBC en el mercado entre otras. (20 minutos, 28/01/2006 La ruta de la PBC hacia Uruguay es esencialmente terrestre partiendo de Bolivia como país productor para introducirse al Uruguay desde Argentina y en menor medida desde Brasil 2. La crisis económico financiera de Argentina
de 2001 habría posibilitado la conexión terrestre con el Uruguay. (Scarlatta, y otros. 2006, Scarlatta y otros; 2004
Análisis químicos realizados sobre muestras de PBC detectan en su composición posibles indicadores de origen lo cual refuerza la hipótesis de que proviene de Bolivia o Perú pero no de Colombia. (Umpiérrez, E., 2006). Es factible que dada la proximidad de Bolivia este sea el país de origen de la mayor parte de la PBC, aunque algunos informes señalan su participación creciente como país de tránsito de pasta base peruana. (Depto. Edo. EU – Control Narcóticos, 2003). El origen Boliviano es señalado también en prensa “‘Aún tratándose de droga que proviene de Bolivia, en la mayoría de los casos siempre pasa por Argentina antes de ingresar al país’ explicó el informante consultado” (El País, 06/06/2005). Información proveniente de las incautaciones realizadas dan cuenta de la importancia que la ruta terrestre y de la introducción desde Argentina y en menor medida desde Brasil. Reafirmando este supuesto, los datos obtenidos de traficantes vinculados a la introducción de la pasta base lo realizan fundamentalmente desde Argentina, particularmente Buenos Aires, desconociendo el país de origen del producto, pero si describen como “bolitas” (Palabra del lunfardo usada para referirse a los ciudadanos bolivianos) a los sujetos que les proveen.
Corroborando la información obtenida con unos de los informantes, la hipótesis e ruta más plausible sería la siguiente: salida de Bolivia, procesamiento y fraccionamiento en el norte Argentino y/ o provincias cercanas a Buenos Aires y desde Buenos Aires y distribución ya fragmentada para Uruguay
http://es.wikipedia.org/wiki/Evo_Morales
Durante los noventa, los cocaleros se enfrentaron en repetidas ocasiones con el gobierno del presidente Hugo Banzer Suárez, quien había prometido a los Estados Unidos la erradicación total de los cultivos de coca del país. Morales fue el máximo dirigente de una federación de campesinos cocaleros que se resistía a los planes gubernamentales para la erradicación del cultivo de la hoja de coca, considerándola como parte de la cultura ancestral de los indígenas aymaras; la federación había contrapropuesto a Banzer un plan de cocaína cero en lugar de la coca cero que exigía el gobierno estadounidense.
Morales ha representado durante su carrera como legislador al sector de los colonos inmigrantes provenientes del altiplano, (aymarás y quechuas), campesinos cultivadores de coca de la región del Chapare boliviano.
En 1985 fue nombrado Secretario General de su sindicato. En 1988, precisamente cuando el Gobierno conservador del MNR consiguió que el Congreso aprobara, el 19 de julio, la Ley del Régimen de la Coca y Sustancias Controladas (Ley 1.008), que contempla la reducción y sustitución graduales de las cosechas calificadas de “excedentarias”
Coca production in the Chapare, a non-traditional coca growing region and source zone for Bolivian cocaine, continues to sky rocket. The coca leaf from the Chapare is not recognized as adequate for chewing and/or making tea. Morales continues to maintain his position as the head of the coca growing federations (while President of Bolivia) that cultivate the crop in this area. AMERICAS NEWS AUGUST 18, 2009
Bolivia Plants Coca, and Cocaine Follows
U.S. Says Drug Trade Is Booming as Morales’s Plan to Encourage Legal Products From Leaves Backfires
By ANTONIO REGALADO
When Evo Morales, a former coca farmer, became president of Bolivia in 2006, he promised to restore the thumb-shaped green leaf to the place of respect it enjoyed in Inca times. Farmers could legally grow more of it, and his government would build factories to churn out coca shampoo and toothpaste. He would fight drugs under a policy of “zero cocaine, but not zero coca.”
Now Bolivia’s coca production is up, according to the United Nations—but so is its cocaine trade. Cocaine production is potentially up as much as 65%, U.S. law-enforcement officials say, as Colombian and Mexican traffickers have set up shop in the country. Bolivia’s neighbors complain they are being hammered by the cocaine flooding across its borders.
“Bolivia has become the point of least resistance to the drug trade,” says Eduardo Gamarra, a political scientist at Florida International University.
Bolivia is no Colombia or Mexico, where drugs have led to open armed conflict and gruesome killings. But there are signs the drug trade is expanding rapidly. Bolivian police this year discovered one cocaine lab they estimate was capable of producing 220 pounds of cocaine a day, with a street value of more than $5 million.
“Everyone in the country is getting rich off drug production. ... It’s starting to eat at the fabric of the country, and it’s not going to be long before these trafficking organizations can hold the government hostage,” says Nicholas Kolen, Caribbean and Latin America section chief of the U.S. Drug Enforcement Administration’s Office of Global Enforcement.
Mr. Morales, an Aymara Indian, came to prominence as the head of a militant coca-growers union that fought unpopular U.S.-financed coca-eradication programs. With roadblocks and protests, he helped to bring down two presidents. By 2006, he himself had been elected in a landslide.
Bolivia’s new constitution, passed under Mr. Morales, hails the coca leaf as “cultural patrimony.” For a recent photo op, Mr. Morales chewed it with Hollywood director Oliver Stone. In March, Mr. Morales flew to Vienna and lobbied the United Nations to remove the leaf from its 1961 convention against narcotics, which makes chewing it illegal.
Last year, his socialist government expelled the U.S. ambassador and the U.S. DEA from the country. Both deny Mr. Morales’s charge they were plotting against him.
Bolivia’s accommodation of coca contrasts with the attitude in Colombia, where coca is illegal and production fell 18% in 2008 from a year earlier amid crop spraying and a U.S.-supported clampdown known as “Plan Colombia.” The U.S. and Colombia are negotiating an expansion in military cooperation.
Colombia still grows most of the world’s coca leaf, so the increase in Bolivia’s plantings could be a temporary side effect of eradication there. But Bo Mathiasen, the representative of the United Nations Organization on Drugs and Crime in Brasilia, says he thinks the cause is “the ambiguity” of Mr. Morales’s policies toward coca.
Mr. Morales has sought to allow farmers to regulate their own production, instead of sending security forces on raids to destroy crops. “The Bolivians don’t have a perfect system, but farmers aren’t getting shot,” says Kathryn Ledebur, director of the Andean Information Network, a Bolivia-based think tank that specializes in the drug issue.
According to U.N. figures, both legal and illegal coca-leaf production are growing. The latest figures put the harvest in 2008 at about 75,000 acres, far above the limit of 30,000 acres set out in a 1988 Bolivian law.
Mr. Morales’s government says the law underestimates the amount of coca leaf needed for licit purposes such as chewing and tea, and has established a de facto ceiling of 49,000 acres.
Bolivia’s coca trade is a growing sore point for other countries. British Ambassador to Bolivia Nigel Baker cited “a real threat” from growing drug traffic. President Barack Obama, in a June decision to leave trade sanctions against Bolivia in place, complained about the “explicit acceptance and encouragement of coca production at the highest levels of the Bolivian government.”
U.S. efforts to wipe out drug crops in countries like Bolivia and Afghanistan haven’t been home runs, and often angered locals.
Neighboring countries, however, report that more cocaine is being smuggled from Bolivia. “We have [a] substantial increase in the seizures of cocaine,” says Cairo Costa Duarte, director of the intelligence arm of Brazil’s federal police.
Felipe Cáceres, Bolivia’s antidrug czar, says the drug fight is “more transparent and effective” under Mr. Morales than ever before. Police actions are up sharply since the DEA left, he says, which explains the seizure of more cocaine labs. Mr. Cáceres says about 40% of cocaine seized in the country is from Peru, and only smuggled through Bolivia.
Mr. Morales’s administration acknowledged recently that more cocaine is being produced in the country. In July, the government threatened to eradicate as many as 22,000 acres of coca by year-end, saying growers hadn’t abided by limits.
Following the government threats to eradicate fields, the Chapare coca federation, of which Mr. Morales is still president, said last month that it planned to donate 40,000 pounds of coca leaf—valued at about $84,000 -- to his campaign for re-election in December.
Antonio Regalado at antonio.regalado@wsj.com