Por Inti Landauro y David Luhnow WSJ
Un ex alcalde conocido por sus apariciones y actitudes excéntricas se ha colocado al frente de las encuestas para las elecciones presidenciales de Colombia del próximo mes, un hecho sorprendente que podría representar un cambio de liderazgo en el principal aliado regional de Washington.
Antanas Mockus, un profesor de matemáticas e hijo de inmigrantes lituanos, se encuentra en un empate técnico con el hasta ahora líder en los sondeos, Juan Manuel Santos, el ex ministro de Defensa bajo el popular presidente Álvaro Uribe, según una nueva encuesta divulgada el jueves por la noche.
Mockus, candidato del Partido Verde, obtuvo 34% de la intención de voto, frente al 35% de Santos, según el estudio de la firma especializada Centro Nacional de Consultoría (CNC), que cuenta con un margen de error de tres puntos porcentuales.
Un dato crucial del sondeo reveló que, en una segunda vuelta, Mockus se impondría con 50% de los votos frente al 44% que obtendría Santos. Es la primera vez que una encuesta muestra al candidato del oficialista Partido Social de Unidad Nacional (Partido de la U) como perdedor en una segunda vuelta, en la que participarían los dos aspirantes más votados si ninguno se alza con más de 50% de los votos válidos en la primera ronda.
Hasta el mes pasado, el apoyo a Mockus en los sondeos no superaba 10%. Pero su mensaje independiente está calando hondo en los votantes que desean un cambio después de ocho años de presidencia de Uribe, a quien la Constitución le prohíbe presentarse a un tercer mandato.
Al mismo tiempo, Mockus se ha comprometido a continuar las exitosas políticas de seguridad interna manteniendo la mano dura contra los grupos guerrilleros izquierdistas, un mensaje dirigido a los votantes moderados y a Washington, que mantiene una estrecha relación con Uribe.
"Es difícil recordar un avance tan sorprendente. Es un fenómeno", dijo Michael Shifter, presidente de Inter-American Dialogue, un centro de investigaciones independiente con sede en Washington. "Ahora mismo los colombianos son una paradoja: en este caso, quieren continuidad y cambio al mismo tiempo. Les gustan las políticas de Uribe, pero están cansados de su estilo político desafiante", dijo.
Bajo Uribe, Colombia ha reducido considerablemente la influencia de los grupos guerrilleros que desestabilizaron al país durante décadas y disfrutado de un auge económico. El país andino es uno de los principales receptores de ayuda estadounidense bajo el Plan Colombia, destinado a combatir el narcotráfico en el principal país productor de cocaína del mundo. Santos es más conocido y cuenta con una amplia trayectoria en temas de seguridad. Sin embargo, EE.UU. parece tener confianza en que habrá una continuidad en las políticas colombianas en temas clave como la seguridad y el comercio, independientemente de quién resulte vencedor en los comicios, dijo Shifter.
Mockus, un independiente que ha evitado a los partidos tradicionales del país, es más conocido por sus dos mandatos como alcalde de Bogotá, durante los cuales se desplomaron los índices de criminalidad. El candidato combinó una imaginativa forma de ser, en la que llegó a disfrazarse de superhéroe y a usar mimos para avergonzar a los conductores para que respetaran los semáforos, con otra línea más dura en relación al crimen y el gasto público.
Muchos colombianos lo consideran un excéntrico. Celebró su boda en un circo montado en un elefante, y se duchó ante las cámaras de televisión para mostrar a los bogotanos cómo ahorrar agua mientras se enjabonan.
Santos, perteneciente a una familia bogotana históricamente influyente y estandarte del Partido de la U del presidente Uribe, ha sido el candidato favorito desde que la Corte Constitucional de Colombia prohibió este año al actual presidente a presentar su candidatura para un tercer mandato.
Entre los asesores de Mockus se encuentran otros dos ex alcaldes de Bogotá, incluido Enrique Peñalosa, quien construyó carriles para bicicletas y lanzó un servicio de autobuses municipales que ha sido imitado en muchos países en desarrollo. Su candidato a la vicepresidencia es Sergio Fajardo, un popular ex alcalde de Medellín.
Cuando se unió a la campaña de Mockus el mes pasado, Fajardo, un matemático como Mockus, bromeó: "Vamos a demostrar que cuando dos matemáticos se suman, multiplican".
Mockus tal vez carezca del puño de hierro necesario para enfrentarse a los grupos guerrilleros del país y al presidente venezolano Hugo Chávez, dijo Rupert Stebbings, analista de mercado de la firma local de corretaje Interbolsa.
La precaria situación de Mockus en el Congreso —donde el Partido Verde sólo cuenta con cinco escaños en el Senado y tres en la Cámara de Representantes—, también supone una desventaja, añadió Stebbings.
Algunos analistas señalaron que el éxito de Uribe frente a grupos guerrilleros como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) significa que los votantes están listos para centrarse en otros temas más allá de la seguridad nacional.
"El éxito de Uribe para reducir la violencia ahora le perjudica a Santos", dijo Laura Gil, una analista política y columnista de Bogotá. "La gente ya no considera que sea su principal preocupación".
—Matthew Bristow contribuyó a este artículo.

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Spandex Superhero Gains in Race to Succeed Uribe as Rebels Fade
April 21 (Bloomberg) -- A Colombian mathematician known for quieting unruly students by mooning them and donning a superhero's spandex outfit to teach civic values is gaining in a bid to succeed President Alvaro Uribe.
Former Bogota Mayor Antanas Mockus, dismissed as a clown by opponents, surged into second place in polls ahead of Colombia's May 30 vote even after announcing that he suffers from early- stage Parkinson's disease. The polls show the Green Party candidate trails Uribe's former Defense Minister, Juan Manuel Santos, by as few as 7 percentage points, down from 17 percent last month. In 2006 elections against Uribe, Mockus won just 1 percent.
Uribe's success in stemming Colombia's drug-fueled violence is allowing urban voters to focus on other issues, including corruption and unemployment, analysts said. During two terms as mayor, Mockus, 58, used dramatic pranks to advance his goals of improving public transport, cutting crime and balancing the budget. His record has drawn praise from Uribe, who, with a 63 percent approval rating, remains a political kingmaker.
Mockus "shines as a fresh, clean, anti-politician," said Felipe Botero, a political science professor at Bogota's Universidad de los Andes. "He's a question mark, but people like him."
Under Uribe's watch, foreign investors have poured as much as $50 billion into industries including oil and coal, according the central bank. Gross domestic product has more than doubled to $242 billion, the government says, while the benchmark IGBC stock index has risen more than ten-fold.
No Radical Departure
Mockus, who as mayor of the city of 7.5 million boosted tax collection alongside investment, has vowed to continue prudent fiscal management as president. Investors say they aren't concerned about electing Mockus because the margin for any radical departure from Uribe's popular policies is minimal.
"Colombia has a very mature economy that honors its debt and that won't change under Mockus," said Alvaro Camaro, a vice president at Bogota-based Interbolsa SA, Colombia's biggest brokerage. "He was excellent at managing Bogota's economy so there's no reason to be afraid."
Mockus has been gaining on Santos, 58, since the constitutional court decided Feb. 26 that Uribe couldn't run for a third term. Santos was favored by 36 percent to Mockus's 29 percent in an April 12-14 survey of 1,000 people by the Centro Nacional de Consultoria, or CNC, with a 3 percentage point margin of error. Mockus had 11 percent support in a CNC poll published March 27.
If no candidate wins a majority, the top two will face off in a June 20 runoff.
'Super Citizen'
The son of Lithuanian immigrants, Mockus is captivating urban, middle class voters weary of established political parties, said Eric Farnsworth, vice president of the Council of the Americas in Washington, a policy group supported by businesses.
As mayor starting in 1995, Mockus reduced traffic fatalities by hiring mimes to ridicule motorists who violated driving laws. He took a televised shower with his wife to encourage water conservation and dressed in spandex to be a self-proclaimed "Super Citizen" to encourage civic responsibility. As a university rector, he silenced a room full of noisy students by dropping his pants.
"'His sense of humor really gets the message across," said Farnsworth.
Mockus has little support in the rural heartland where Santos is lionized for engineering some of the worst defeats for the Revolutionary Armed Forces of Colombia, the drug-funded rebel group known as the FARC, Botero said.
'Mimes and Sunflowers'
"You can't confront the guerrillas with mimes and sunflowers," Felipe Arias, Uribe's former agricultural minister, told Caracol Radio after dropping out of the presidential race this month.
Mockus, like many of the nine presidential candidates, pledges to maintain Uribe's security policies.
Tapping former Medellin Mayor Sergio Fajardo as his vice presidential running mate helped boost his national appeal, analysts said. The 53-year-old Fajardo, also a mathematician, built libraries and extended micro-credit to shantytown dwellers as mayor until 2007 of one of the world's most violent cities.
"Mockus can taste the victory and that has pushed him to sharpen his political skills," said Michael Shifter, president of the Inter-American Dialogue, a research group in Washington.
Colombia receives about $700 million in annual U.S. aid to fight the drug trade that provides 80 percent of the cocaine entering the U.S. each year.
Murdered Civilians
Uribe, 57, is credited for slashing one of the world's highest kidnapping rates by 93 percent to 213 last year compared with 2,882 in 2002, the year he took office.
Santos' reputation has recently been tarnished by judicial investigations into allegations by human rights groups that the army killed hundreds of civilians who were passed off as guerrillas taken down in combat.
If elected, Mockus will have a difficult time governing, said Botero. His party won 5 of 102 Senate seats in March congressional elections compared with 67 for parties that backed Uribe. Santos' "La U" party garnered 28 seats.
"I thank Uribe and the U.S. for making the first stage possible," Mockus said in an April 16 phone interview from a campaign stop in Cali. "I believe that a heavy hand is not enough though. Colombia needs justice too."
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